Siempre que llega el día 20 de cada mes, me entra un bajón impresionante. Y pienso "un mes más sin ti". Y ya van nueve. Nueve meses sin tu compañía, tus quejidos, tus ladridos porque te habías caído de la cama. Nueve meses sin poder abrazarte, sin darte mimitos. Nueve meses echándote de menos, tanto o más como el primer día.
Soy consciente que a veces estoy bien, como si nada hubiera ocurrido. Como si, después de las clases, al llegar a casa, fuera a verte de nuevo. Como si nunca te hubieras ido. Pero hay una parte de mí que sabe que no vas a estar allí cuando vuelva. Nunca te olvido, eso está claro. Allá donde vaya, siempre vendrás conmigo.
No quiero tener sólo el recuerdo de tener entre mis brazos; quiero volverte a tener entre ellos y no soltarte nunca jamás.
Por mucho que pase el tiempo, sé que seguirás a mi lado, y sé que siempre estarás dentro de mí, ayudándome, guiándome y protegiéndome.
PD: no he roto la promesa que te hice, y espero no romperla nunca. Te quiero.

No hay comentarios
Publicar un comentario